Premio Nacional eTwinning 2017 “Preparados para un Erasmus/Prêts pour un Erasmus”

Premio Nacional eTwinning 2017 “Preparados para un Erasmus/Prêts pour un Erasmus”

El proyecto “Preparados para un Erasmus/Prêts pour un Erasmus” de la docente Estíbaliz de Miguel, del IES Juan de Mairena de San Sebastián de los Reyes (Madrid), ha sido ganador del Premio Nacional eTwinning 2017, en la categoría de edad 16-19 años.

 Preparados, listos, eTwinning!

Gracias a eTwinning, Miguel Ordinas, desde Sarre-Union, y Estíbaliz de Miguel, desde San Sebastián de los Reyes fomentaron en las aulas de sus centros el desarrollo de la competencia intercultural en el alumnado. ¡Desmontemos clichés y busquemos un mejor entendimiento entre culturas!

En el presente artículo, a modo de diálogo, Estíbaliz y Miguel nos cuentan su experiencia con este proyecto en particular y con eTwinning, en general.

 Estíbaliz: Quién mejor para hacer un proyecto eTwinning que con mi compañero de teatro de la facultad, Miguel Ordinas, profesor de español en el instituto Georges Imbert en Sarre-Union, Alsacia. Y, actualmente, después de haber finalizado esta experiencia, preguntarte Miguel, ¿contento de haber picado el anzuelo?

Miguel: Contento es poco… como ya sabes, cuando me contactaste, dije enseguida que sí porque desde hace unos años me encontraba con la frustración de no poder viajar con los estudiantes a España. Como profesor de español en un pequeño instituto francés (15-18 años) de 350 alumnos, en un área muy rural, lejos de todo y con un público desfavorecido económicamente, tu propuesta me daba la posibilidad de viajar virtualmente y de que mis alumnos pudieran “hablar” con alumnos españoles a coste cero. Es decir, que mis objetivos eran al principio lingüísticos. No sabía yo entonces que mi viaje, si bien virtual, me cambiaría para siempre…

Estíbaliz: Recuerdo que en aquel momento lo que más me importaba era encontrar un compañero de viaje, que asumiera un gran equipaje del que responsabilizarse, nuestros estudiantes, y que éste llevase en la maleta una actitud de apertura, resolutiva, “antimosquitos”, y de compromiso hacia una educación multicultural y plurilingüe. Quería transmitirte que en mi aula de lengua extranjera es esencial que el estudiante desarrolle la competencia intercultural y que para ello necesitaba tu involucración y la de tus estudiantes. ¿Lo logré?

Miguel: De sobra. Efectivamente, enseguida comprendí que el intercambio era casi más importante desde el punto de vista cultural que lingüístico (ver objetivos y contenidos del proyecto), así que me puse a aportar ideas para abordar la cuestión de los estereotipos y cómo contrastarlos. Además, no hay que olvidar que el aspecto lingüístico estaba más que presente en el proyecto gracias a la concepción de la evaluación del trabajo de los alumnos: creo que uno de los aciertos fue el de insistir en que en los criterios de calificación un 60% de la nota fuera consagrada al proceso del trabajo y no al producto final.

Estíbaliz: Totalmente de acuerdo porque así los estudiantes tomaron conciencia de que lo importante de esta experiencia era la interacción entre ellos en los foros del TwinSpace para poder finalizar la tarea y que sin la ayuda del compañero era imposible alcanzar el objetivo común. Fueron construyendo conocimiento interactuando y colaborando a través del uso de las TIC y de la lengua extranjera.  Además, aprendieron a ser autónomos gestionando los tiempos para realizar las tareas, los encuentros en el foro para interactuar, los conocimientos que compartir sobre su cultura y la cultura del otro, los conflictos y resolución de éstos y el entendimiento de la cultura propia y ajena. Y en todo este proceso, cada estudiante era profesor de su compañero.

Miguel: Esa fue otra gran idea porque como los alumnos franceses escribían en español y los españoles en francés, cada uno tenía un profesor particular que le corregía los errores. Y no sólo era una oportunidad, sino también el medio para sacar una buena nota como se les indicó en los criterios de evaluación en una de las páginas web del TwinSpace.

Estíbaliz: Yo creo que desde ese punto de vista, el objetivo de desarrollar la competencia lingüística se cumplió con creces porque los estudiantes reconocieron que aprendieron mucho con las correcciones de los compañeros, además de aprender mucho vocabulario “de verdad”, como ellos dicen, y aprender de los errores del otro fomentando las competencias que se desarrollan con la tutoría entre iguales (aprender a aprender, entre otras).

Miguel: Bueno, y desde el punto de vista de la competencia intercultural, qué decir, que me descubriste un mundo. Como soy un español poco estereotipado, nunca he sabido cómo tratar esta cuestión en clase de español en Francia, así que siempre la he abordado de puntillas: ¿qué España les “vendo” a mis alumnos? Creo que me costaría menos hablar de cómo son los franceses que de cómo somos nosotros.

Estíbaliz:  Es evidente que fomentar el desarrollo de la competencia intercultural en el alumnado de Secundaria ha sido y es un reto. Ese querer dar respuestas en el aula de cómo hacerlo ha sido una necesidad para mí como profesora y esta necesidad ha dado lugar a mi deseo de no sólo implementar contigo este tipo de proyectos en nuestros centros sino de investigar sobre ello. Además, como bien sabes, los resultados procedentes de la investigación de este proyecto eTwinning han dado lugar a mi tesis doctoral El desarrollo de la competencia intercultural de estudiantes en educación secundaria un proyecto eTwinning de colaboración virtual  cuyos datos formaran parte del proyecto TELNETCOM de la Universidad Autónoma de Madrid dirigido por Margarita Vinagre (Departamento de Filología Inglesa).

Me he dado cuenta de que no sólo es importante en una investigación el dar datos de si los estudiantes han desarrollado la CCI o no en un proyecto eTwinning sino también conocer la percepción del alumnado sobre este proceso (Ver artículo Percepción del alumnado con respecto al desarrollo de la competencia intercultural en el proyecto telecolaborativo etwinning “Preparados para un Erasmus!/Prêts pour un Erasmus!”). ¿Qué han aprendido? Nos lo dicen los propios alumnos en la siguiente imagen.pret 2

Miguel: Bueno, es que no sólo aprendieron aspectos importantes de la cultura española sino que al presentar su propia cultura estaban descubriendo su propia identidad: francesa por un lado, pero también específicamente alsaciana, es decir, lo que les distingue del resto de los franceses. Y vuelvo a la metáfora del viaje: sólo tomamos conciencia de nuestra propia identidad cultural cuando viajamos y descubrimos otras culturas. Esta toma de conciencia no es posible sin la confrontación con el Otro.

Estíbaliz: Por eso para incitarles a reflexionar sobre todo esto fue muy importante el confeccionar cuidadosamente las tareas, que les llevaron a hablar de los ritmos de vida, de las curiosidades culturales de cada país y de los clichés.

Miguel: Es que la idea de los estereotipos se nos presentó como piedra angular según fuimos avanzando en el proyecto para confeccionar las tareas porque permitía aprender los aspectos fundamentales de la cultura del otro, así como desmontar los falsos mitos y llegar a la conclusión de que son tantas o más las cosas que nos unen que las que nos diferencian.

Estíbaliz: Y esa toma de conciencia queda reflejada en varios comentarios realizados en los diarios de viaje por una serie de estudiantes. El diario fue una herramienta muy interesante porque los estudiantes exponían los puntos positivos y negativos de la semana y los conflictos que surgían entre ellos y cómo iban solucionándolos colaborando entre ellos.

Miguel: El avance mediante la colaboración. Es algo que me gusta mucho de eTwinning, todo lo que se aprende trabajando con otros compañeros, intercambiando conocimientos y, sobre todo, colaborando. Y, es evidente que, las TIC nos facilitan mucho este modelo de enseñanza-aprendizaje.

Estíbaliz: Es algo muy estimulante, y eso se vio en la implicación de los estudiantes. Si el trabajo en equipo es con compañeros de otro país, la motivación es doble: el alumnado estuvo muy motivado ante la posibilidad de superar lo artificial que es aprender una lengua y una cultura lejos de la gente que la habla y la vive. ¿Le intentarías contagiar el virus eTwinning a tus compañeros de centro?

Miguel:  Sí, pero les diría que si les contagio el virus eTwinning tendrán que asumir tanto el lado positivo como el menos positivo. Por un lado, mucho trabajo, pero, por el otro, una enorme satisfacción de intercambiar ideas, prácticas, de aprender del compañero, de tener una visión más crítica de las propias prácticas… todo un mundo. El intercambio es tan positivo para los estudiantes como para los profesores.

Estíbaliz: Para mi es un cambio total en la docencia. Después de llevar en el ámbito educativo quince años, siempre he buscado que el estudiante viese el aula como un espacio abierto con acceso a la vida real.  eTwinning permite esto y más. ¿Te esperabas recibir el premio nacional eTwinning? ¿Y tu alumnado? ¿Y tu centro?

Miguel: En absoluto, participé  porque tú insististe en que pidiera el sello de calidad, y cuando lo hice, automáticamente, la mesa nacional francesa me propuso presentar la candidatura. Pero nunca me imaginé nada por el estilo… Luego, gracias al premio, pude participar en la conferencia europea eTwinning 2016, en Atenas, donde descubrí la cantidad de proyectos diferentes que se pueden hacer, donde pude compartir ideas con 500 profesores dinámicos, positivos y entusiastas, y de donde volví con unas ganas tremendas de seguir trabajando y, de hecho, con dos proyectos nuevos en la cartera. Los alumnos también estuvieron muy sorprendidos y apreciaron todavía más el proyecto. En el centro, el premio ha sido el detonante para que muchos compañeros se interesaran por eTwinning, para que hayamos previsto una formación para septiembre en nuestro instituto y para que el director decidiera incluir eTwinning entre los objetivos de la Programación General Anual de Centro.

Estíbaliz: La verdad que ni mi centro, ni mis estudiantes ni yo pensamos que llegaríamos hasta aquí. Es muy emocionante esa sensación colectiva de haber alcanzado un logro compartido, de ser reconocidos por la Comunidad Autónoma de Madrid en la I Edición de reconocimientos de los sellos de calidad eTwinning, de recibir el sello de calidad europeo 2016, de aparecer en la revista Digital Educamadrid, de haber podido participar del PDW para embajadores en Rodas, 2016, de formar junto con mi compañero Agustín Bastida a compañeros docentes interesados en eTwinning en los cursos de formación del CTIF-Norte y el CTIF-Capital y de seguir avanzando como hemos hecho este año dando continuidad a nuestro proyecto con Ni franchutes ni espingouins. Creo que la evaluación del SNA en Francia y en España nos ayudó a mejorar ¿verdad?

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I Edición de reconocimientos Sellos de Calidad eTwinning en la Comunidad de Madrid

Miguel: Pues sí, porque a partir de la retroalimentación recibida con el plan de mejora, tomamos conciencia de los puntos fuertes de nuestro proyecto, como por ejemplo la dinámica de trabajo en el foro (en el que las tareas son casi sólo una excusa para interaccionar), el aprendizaje entre iguales, y, sobre todo, una evaluación del proyecto que iba “mucho más allá de la encuesta de satisfacción”, según el SNA en Francia. Y gracias a todo ello y a las reflexiones que nosotros pusimos por escrito como auto-evaluación, hemos podido construir el proyecto de este año Ni franchutes ni espingouins (Sello de Calidad Nacional y Europeo 2017).

Estíbaliz: Entonces, si echas la vista atrás ¿no te arrepientes de haber comenzado este viaje?

Miguel: Para nada. Este viaje virtual, como todo viaje, me ha cambiado. Heme aquí un eTwinner convencido. En doce meses he pasado de hacer un proyecto experimental contigo, a intentar hacer de eTwinning una herramienta cotidiana integrada en mis prácticas educativas, lo que me ha llevado a realizar tres proyectos este año, uno con cada una de mis clases, con tres institutos diferentes (Lisboa, Sevilla, San Sebastián de los Reyes-Madrid). Empecé como un viajero virtual y he acabado como embajador eTwinning bien real. Bueno, ¿y al año que viene más?

Estíbaliz: ¡Claro que sí!, siempre me acuerdo del maravilloso documental de Arantxa Aguire “ El esfuerzo y el ánimo” y de las palabras de Maurice Béjart «Ne regarde pas en arrière, avance!» [“ ¡No mires a atrás, avanza!]. He comprobado que eTwinning me hace avanzar junto con mis compañeros europeos y permite que los estudiantes desarrollen las competencias básicas imprescindibles para ser ciudadanos de este mundo globalizado en la era digital.

 

 

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Fuente imágenes: elaboración propia.

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