Premio Nacional eTwinning 2018 “Somos lo que comemos”

Premio Nacional eTwinning 2018 “Somos lo que comemos”

El proyecto “Somos lo que comemos”, de la docente Mª Isabel Noguer Alba, del IES “Ítaca” de Tomares (Sevilla), ha resultado ganador del Premio Nacional eTwinning 2018, en la categoría de edad 11-15 años.

Mª Isabel nos narra su experiencia en este fantástico proyecto eTwinning.

“Somos lo que comemos” es un proyecto de colaboración entre el IES Ítaca y la escuela Galileo Galilei de Cecina, Italia . Nuestro interés ha sido sensibilizar y producir un movimiento de cambio en los hábitos alimenticios y de consumo de los entornos respectivos. Para ello nos servimos de las ideas del movimiento internacional slow food.

Los alumnos, de entre 13-14 años de edad, se convirtieron en reporteros de dos cadenas de televisión que se fusionaron en la cadena común “Twin TV”. Trabajaron juntos en 14 grupos mixtos internacionales con el objetivo de elaborar un reportaje-documental y celebrar dos ferias informativas sobre alimentación buena, limpia y justa. En todo el proceso utilizaron la lengua española y la inglesa, manejaron numerosas fuentes de información y asistieron a charlas de expertos para documentar sus hallazgos y poder promover cambios reales. Todo ello les ha permitido desarrollar múltiples competencias, además de tomar conciencia de que pertenecen a la comunidad europea, marco que les ha propiciado el encuentro, la creación de vínculos y la invitación a adquirir compromisos como ciudadanos activos.

Para desarrollar el proyecto utilizamos la metodología de aprendizaje-servicio y la de aprendizaje cooperativo. El alumnado se formó con el objetivo de promover la salud en su entorno, consiguiendo mayor motivación y aprendizajes más significativos. Utilizamos buen número de herramientas TIC que sirvieron para impulsar la colaboración, autonomía y creatividad del alumnado.


El proyecto se integró en la asignatura International English, si bien también participaron otras materias: lengua castellana, educación física, matemáticas y educación plástica y visual. Muchos de los productos (trípticos, carteles y pósters) se elaboraron en la clase de lengua castellana y/o inglés y en la de plástica. En educación física se hicieron presentaciones orales en inglés sobre alimentación saludable, un contenido curricular de esta materia que en el marco del proyecto cobró especial relevancia. Y en matemáticas elaboraron un presupuesto para un imaginario restaurante slow food, además de profundizar en el concepto de comercio justo. Por tanto, además de la competencia
lingüística, se desarrollaron las competencias matemática y digital, aprender a aprender, social y cívica, sentido de la iniciativa y conciencia cultural .

https://app.edu.buncee.com/buncee/b067bf6ac4b3447697e77160c5b87fce

Por otro lado, uno de los aspectos más interesantes del proyecto fue conocer e interactuar con agentes externos al marco educativo, como los cuatro expertos que participaron en las sesiones de formación; la concejala de educación y otros técnicos del Ayuntamiento de Tomares que nos facilitaron la celebración de la feria local; COAG, la coordinadora de organizaciones de agricultores y ganaderos de Sevilla, que nos facilitó contactos e infraestructura para la feria y los diecisiete productores ecológicos de nuestro entorno que se sumaron para compartir juntos una
experiencia que hasta la fecha ha sido única en nuestra localidad.


Otro de los aspectos más importantes del proyecto fue la comunicación entre el alumnado y entre los docentes implicados. El hecho de que las dos profesoras encargadas hubiéramos trabajado juntas en un proyecto y encuentro anterior, unido a los lazos de amistad que ya se
habían iniciado, favoreció mucho la comunicación entre ambas y creo que fuimos capaces de trasladar esa fluidez al alumnado.

Desde el comienzo, el contacto fue continuo para ponernos de acuerdo en las tareas a realizar, el procedimiento a seguir y las herramientas a utilizar. En alguna ocasión tuvimos que sustituir la herramienta en la que habíamos pensado por otra que resultara más fácil de manejar y eficaz para lo que pretendíamos. Pero realmente esta ha sido la única dificultad con la que nos hemos encontrado. Ayudó mucho la agilidad con la que se desarrolló el trabajo en equipo entre el alumnado. Los alumnos se dieron cuenta de la importancia de compartir tareas y distribuir el peso para, entre todos, crear algo que hubiera sido imposible hacer solos.

También aprendieron a apreciar y ser críticos con el trabajo de otros y el propio, pues los alumnos tuvieron que leer y observar el trabajo de los compañeros del otro país para cotejarlo y/o completarlo con el propio y así llegar al producto final, los dos reportajes informativos que alumnos de uno y otro lado grabaron.

Reportaje final: https://www.youtube.com/watch?v=cVX8gxOmnAw

Así pues, se cumplieron los objetivos curriculares y el alumnado aprendió de forma significativa, amena y divertida. Se desarrollaron todas las competencias clave antes mencionadas y el proyecto, convertido en interdisciplinar, tuvo repercusión en el centro y en la comunidad. La dimensión de servicio sirvió de motor, todos nos sentimos comprometidos con la idea de promover un cambio, de informar y sensibilizar a la comunidad sobre la necesidad de ejercer un consumo responsable y adoptar modos de vida más sostenibles.


Prueba de todo ello son los enlaces a resultados tangibles que se ofrecen en twinspace y las buenas valoraciones de alumnado y familias.

El premio nacional del que este proyecto ha sido merecedor, viene no sólo a poner el broche final a todo el esfuerzo e ilusión que un buen número de personas pusieron en ello, sino a abrir nuevos caminos y vías de trabajo en nuestro centro. Primero fue mi compañera Juana Hermoso, quien ya ha sido galardonada con dos Premios eTwinning, ella me contagió, y ahora otros compañeros ya empiezan a sentirse atraídos también por la idea de participar en el entorno eTwinning. Esto, unido al reconocimiento de centro etwinning que también hemos recibido este curso, ha contribuido a dibujar nuevos horizontes para un claustro que se muestra cada día más comprometido con la innovación educativa, de la mano, por supuesto, del equipo directivo que lo conduce desde sus orígenes, hace ahora ocho años.

Por último y a nivel personal, subrayaré la importancia del socio en el desarrollo de estos proyectos. En este sentido etwinning me ha regalado la posibilidad de conocer a mi compañera y socia Francesca Sanmartino, sin la que este proyecto no habría sido nunca posible. Agradezco su constancia y buen hacer, sus ideas, su implicación, su compromiso y especialmente, su amistad. Mi agradecimiento también a todas las personas, alumnos, compañeros, familias, personas ajenas a nuestra comunidad educativa, a nuestra escuela asociada, todas esas voluntades que han hecho posible este maravilloso proyecto.

Enlace a nuestro TwinSpace : https://twinspace.etwinning.net/24444/home

Fuente imágenes: elaboración propia.

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