El aprendizaje intercultural

El aprendizaje intercultural

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Recuerdo una anécdota que me contó una amiga sobre su abuela. Esta señora fue fruto de una generación a la que le tocó vivir una época dura en España. Muchos de ellos crecieron con bastantes carencias y no tuvieron muchas opciones de viajar. Mi amiga me contaba que su abuela miraba maravillada los documentales de la televisión y viajaba a lugares muy lejanos con la mirada absorta delante de la pantalla. De vez en cuando su abuela le decía : “¿Has visto qué increíble es la ciudad de Petra? (o cualquier otro sitio que estuviera viendo en ese momento), pues hazte cuenta que hemos estado allí…”.

Ese concepto de abrirse al mundo y descubrir nuevas culturas y sitios lejanos sin moverse de casa tiene mucho que ver con la introducción de las nuevas tecnologías en la enseñanza. Hoy en día, los profesores podemos abrir nuestras aulas al mundo. Podemos intercambiar ideas, proyectos y enriquecer nuestras vidas tan solo utilizando nuestro ordenador. Nos aproximamos a cualquier parte del mundo, no importa dónde estemos nosotros. Conseguimos conocer otras costumbres, tradiciones y estilos de vida con tan solo  un clic. Somos capaces de compartir nuestras vivencias, asombrarnos o identificarnos con las de otras personas de otros países y además, logramos aprender y enriquecernos sin tan siquiera movernos del aula. Para llevar a cabo todo esto, la plataforma educativa eTwinning es un instrumento fundamental en el aprendizaje intercultural.

Entender este concepto de interculturalidad parte de la premisa de analizar el significado de la palabra en sí, que la UNESCO definió en 2013 como “la presencia e interacción equitativa de diversas culturas y la posibilidad de generar expresiones culturales compartidas, adquiridas por medio del diálogo y de una actitud de respeto mutuo”.  Educar para la interculturalidad, por lo tanto, supone hacerlo en una actitud de respeto y curiosidad por otras culturas, fomentando así varias de las competencias clave que señala la LOMCE, fundamentalmente la competencia social y cívica; y la competencia en conciencia y expresiones culturales.  Permite además desarrollar en el alumnado una serie de valores que le serán útiles a lo largo de su vida y capacidades que le permitirán relacionarse más y mejor y enriquecerse a través de dichas relaciones.

Este enriquecimiento cultural se ve altamente implementado a través de proyectos como los que se realizan en eTwinning, con experiencias de aprendizaje intercultural totalmente reales y en contexto, permitiendo al alumnado desarrollar esas competencias y valores de manera activa y aprovechando situaciones del día a día.

eTwinning ofrece la oportunidad de conectar a los estudiantes de cualquier centro educativo con otros estudiantes en otros centros de diversos países, unidos con una meta común:  aprender juntos compartiendo aspectos culturales de cada entorno particular. Esta plataforma educativa , además, nos puede ayudar a conseguir  objetivos más específicos.  Pongamos un ejemplo práctico. Un docente de idiomas puede tener como objetivo principal que sus estudiantes aprendan a comunicarse en el idioma que estudian. Está demostrado que el aprendizaje intercultural que se desprende de proyectos entre países, supera en todos los casos, a la finalidad del proyecto.

Independientemente de los objetivos particulares que se describen y persiguen en cada proyecto, en todos ellos se realiza  un intercambio cultural sumamente enriquecedor. En algunos casos incluso puede que este intercambio forme  parte de las tareas del proyecto. Un modelo de este tipo de pautas se encuentra en un proyecto realizado por el IES José Manuel Blecua de Zaragoza: “Let us share our culture” . Una de las tareas consistía en mostrar quiénes eran los exponentes más importantes de las manifestaciones culturales de cada país. Al mismo tiempo que los estudiantes practicaban el uso de la lengua inglesa y realizaban  progresos,  estos mismos se familiarizaban con artistas de distintas disciplinas de países como Ucrania, Rumanía, Croacia y Albania. Es indiscutible que de no ser por este tipo de actividades estos estudiantes nunca hubieran  tenido conocimiento, de una forma tan directa, de tantos exponentes artísticos de países tan diversos. Y lo mejor de todo, la información estaba siendo adquirida de la manera más natural posible ya que eran otros estudiantes de su edad quienes se lo estaban enseñando.

Los encuentros online o los temas de conversación en los foros de los proyectos propician también debates muy enriquecedores. De nuevo, los intercambios de ideas se producen de una forma espontánea.  Todos esos  conocimientos culturales a los que el alumnado queda expuesto,  se realizan integrados en un proceso de adquisición de una lengua, que no olvidemos, puede ser el principal objetivo de algunos profesores al plantear un proyecto.

Este intercambio cultural tiene garantía de perdurabilidad en el tiempo. La razón es que no estamos aprendiendo, sino que estamos adquiriendo conocimientos de forma natural. Existe evidencia de que lo que se aprende se puede olvidar si no se practica regularmente mientras que, lo que se adquiere, permanece.

La Interculturalidad hace que los estudiantes amplíen horizontes hacia tradiciones distintas, costumbres que les llaman la atención y estilos de vida diferentes. Y no solo eso, el aprendizaje intercultural pone de manifiesto también los puntos en común de las distintas culturas, lo que podemos calificar como el denominador común de la especie humana. El aprendizaje intercultural deriva en el desarrollo de valores positivos que construyen la personalidad de los adolescentes y de la sociedad en la que vivimos. Una sociedad que aspira a ser plural, flexible en la diversidad, comprensiva y respetuosa.

Entre los principios metodológicos que estipula la LOMCE, el marco legislativo de todo docente en España, en su capítulo XIV del preámbulo, dice que “Uno de los principios en los que se inspira el Sistema Educativo Español es la transmisión y puesta en práctica de valores que favorezcan la libertad personal, la responsabilidad, la ciudadanía democrática, la solidaridad, la tolerancia, la igualdad, el respeto y la justicia, así como que ayuden a superar cualquier tipo de discriminación. Se contempla también como fin a cuya consecución se orienta el Sistema Educativo Español la preparación para el ejercicio de la ciudadanía y para la participación activa en la vida económica, social y cultural, con actitud crítica y responsable y con capacidad de adaptación a las situaciones cambiantes de la sociedad del conocimiento”. Los beneficios de la educación cultural comparten esa orientación, propiciando una educación que enseñe actitudes para una participación activa en la sociedad, aprovechando la diversidad cultural para el enriquecimiento de las experiencias propias del alumnado. 

Otra ventaja es el enfoque transformador de la educación intercultural. A menudo, al finalizar un proyecto eTwinning de calidad, el alumnado se ve transformado y enriquecido tras la interacción con miembros de otras culturas y realidades diferentes con encuentros virtuales que crean un vínculo que puede durar mucho tiempo.

No queremos dejar de mencionar una tercera ventaja que se refiere a la mejora de la competencia lingüística.  Para los docentes de idiomas, la educación intercultural a través de proyectos eTwinning supone una mejora directa de la misma.  Además, se lleva a cabo de manera motivadora para el alumnado que, a menudo, aprende el idioma sin darse cuenta, en una inmersión real y desarrollando actitudes positivas hacia otras lenguas y culturas.

Una experiencia integradora de intercambio cultural que hemos podido vivir, hasta el momento, ha sido durante la pandemia global padecida en el año 2020. Muchos proyectos se mantienen vivos durante la crisis. Los estudiantes de los distintos países europeos integrantes en los proyectos siguen en contacto. Las experiencias que se comparten, las vivencias y los sentimientos evidencian algo que perdurará en esos alumnos/as ya para siempre. Puede que las personas vivamos en sitios distintos. Puede que las personas tengamos costumbres y estilos de vida diferentes. Puede que profesemos una fe que nada tenga que ver con otras. Puede ser que no creamos lo mismo que otros creen….Pero por encima de todas esas diferencias que configuran nuestra cultura, hay algo superior. Las personas somos las mismas en cualquier cultura. Los sentimientos son los mismos. El miedo, el amor, la compasión, la solidaridad,  el desánimo, la esperanza ….

Somos más parecidos en esencia, de lo que pensamos y eTwinning pone de manifiesto lo que nos une por encima de cualquier diferencia intercultural.

Artículo escrito por Ana Esther Monge Aragonés y Ana Belén Egea Pérez (embajadoras eTwinning)

 

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